La mayoría de los robos en viviendas no fuerzan la puerta a lo bruto: usan bumping, ganzúa o extracción del cilindro, que son técnicas silenciosas y rápidas. Un bombín de alta seguridad las bloquea.
De qué protege cada cosa
- Antibumping: impide abrir el cilindro con una llave golpeada.
- Antiganzúa: los pitones no se pueden peinar uno a uno.
- Antitaladro: insertos de acero que frenan la broca.
- Antiextracción: evita arrancar el cilindro con una mordaza.
No siempre hace falta cambiar la puerta
En la mayoría de las puertas de Mérida se sube bastante el nivel solo cambiando el bombín y añadiendo un escudo protector. Cambiar la cerradura entera o poner una cerradura de seguridad adicional tiene sentido en bajos, chalets y locales.
Te decimos qué necesitas de verdad
Vamos, miramos la puerta y te damos dos o tres opciones con su precio. Un tercero de las veces la respuesta es que con lo que tienes vas servido.
Cobertura en Mérida
Atendemos todo el término municipal de Mérida: el Centro Histórico, Nueva Ciudad, San Luis, Los Bodegones, La Argentina, Las Abadías y el polígono El Prado. También los núcleos separados del término, como Proserpina, El Vivero y Miralrio.
Pide presupuesto antes de que empecemos
Te decimos el precio por teléfono antes de salir, y lo confirmamos al llegar y ver la puerta. Si no te encaja, no hay coste por el desplazamiento. Llama al 622 12 58 44, atendemos las 24 horas todos los días del año.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el bumping y de qué me protege un bombín antibumping?
El bumping es abrir un cilindro con una llave preparada a la que se dan golpes secos. Es silencioso, rápido y no deja marcas evidentes. Un bombín antibumping incorpora contrapines que impiden que la técnica funcione.
¿Tengo que cambiar la puerta entera?
Casi nunca. En la mayoría de las puertas se sube mucho el nivel solo cambiando el bombín y añadiendo un escudo protector. Cambiar la puerta tiene sentido en bajos, chalets y locales.
¿Merece la pena si vivo en un cuarto piso?
Menos que en un bajo o en un chalet, sinceramente. Vamos, miramos la puerta y te decimos qué necesitas de verdad. Bastantes veces la respuesta es que con lo que ya tienes vas servido.